fbpx
Cerrar
La mirada femenina: la exploración de la identidad en la fotografía

La mirada femenina: la exploración de la identidad en la fotografía

La mirada masculina (conocida en inglés como the male gaze) es un concepto acuñado en 1975 por la crítica feminista Laura Mulvey. Solía ser un término relacionado con estudios cinematográficos, pero más adelante empezó a ser usado de forma más amplia en el análisis de medios. En pocas palabras, el concepto indica la manera en que las mujeres son frecuentemente representadas como el objeto de consumo de la mirada de los hombres, y cómo la cámara, las tomas y los ángulos nos muestran ese punto de vista dominante.

Claramente la equidad de género está lejos de ser un hecho, pero con el paso del tiempo muchas mujeres se han apropiado de las cámaras para desarrollar sus propias maneras de mirar, de representarse a sí mismas y a otros. Esto es más evidente en el ámbito de la fotografía, en el que varios de los nombres más reconocidos de la profesión son de fotógrafas.

Gracias a ese progreso lento pero seguro, también surgió el concepto de la mirada femenina para englobar el trabajo de directoras de cine y fotógrafas que alteran la estética tradicional creada por hombres. Sin embargo, la existencia de una mirada femenina unificada es dudosa. Como escribe Emily Nussbaum en su crítica de la serie I Love Dick: las mujeres no comparten una visión uniforme con las mismas características estereotipadas, como el concepto sugiere.

Podemos descartar el concepto de la mirada femenina o podemos expandirlo: dejar que incluya la inmensa variedad y complejidad del trabajo realizado por mujeres en lugar de simplificarlo. Para apreciar esa complejidad, tenemos que conocer la obra de más fotógrafas sobresalientes.

Cindy Sherman es una de ellas. Desde 1970, Sherman ha usado sus fotografías para hacer crítica social enfocada en los roles de género. Sus fotos examinan la identidad femenina a través de personajes que adoptamos o proyectamos en las demás, y con la ayuda del vestuario y el maquillaje ha interpretado esos personajes popularizados por el cine, la televisión y la publicidad. De esa manera recreó versiones exageradas de la mirada masculina para cuestionar sus efectos.

Si te gusta la fotografía, seguramente también conoces el trabajo de Diane Arbus, quien se dedicó a fotografiar a personas que rara vez se encontraban frente a las cámaras y que la sociedad mantenía en los márgenes. Sus imágenes en blanco y negro no están libres de críticas negativas, pero su interés por la identidad como construcción social hace que su trabajo sea memorable y merecedor de análisis.

Cuando pensamos en el hecho de que muchas mujeres nos sentimos limitadas por nuestro rol social (el de mujer maternal y sumisa), la exploración de la identidad y la falsedad que la rodea resulta inevitable. La fotógrafa Sally Mann también exploró esto entre 1984 y 1991, periodo en que sus hijos fueron los actores y sujetos voluntarios de sus fotografías (según explica en The New York Times), lo que causó mucha controversia alrededor de su papel de madre después de la publicación de su libro en 1992.

Sin duda, todos crecimos viendo imágenes construidas por hombres y para hombres, y consciente o inconscientemente reproducimos las mismas técnicas y estilos. Por eso, más allá de discutir la existencia de una mirada femenina, lo importante es que el trabajo expansivo de las mujeres exista en nuestro campo visual.

Fuente

Imagen destacada por: Abraham Su

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Cerrar
Bitnami