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Pánico escénico y chistes malos: cómo dar una presentación

Pánico escénico y chistes malos: cómo dar una presentación

El pánico escénico es uno de los miedos más comunes e injustificados que existen. ¿Por qué injustificado? Porque en los momentos más paranoicos imaginamos a una audiencia lista para juzgarnos cruelmente, reírse de nosotros y humillar nuestro esfuerzo, pero la realidad es que la audiencia quiere que todo salga bien. Tus compañeros de trabajo, los asistentes de una conferencia de marketing e incluso el público del bar de comedia en vivo que tiene los martes de micrófono abierto. Todos quieren pasarla bien, aprender algo y sentir que no fue una pérdida de tiempo.

En eso debes enfocarte después de leer mil hacks dudosos para calmar los nervios. De nada sirve que sientas toda la confianza del mundo si el material concreto de tu presentación es… olvidable. Para ayudarte con eso, compartimos tres ideas que debes tomar en cuenta al preparar tu presentación.

¿Comedia o “Comedia”?

En la introducción mencioné los bares de comedia porque he notado que muchos publicistas tienen a un standupero latente en sus corazones. Uno que intenta salir en sus presentaciones sobre temas que pueden llegar a ser graciosos pero no lo son.

La comedia es una de esas cosas que parecen fáciles, que hacen que cualquier señor ligeramente carismático diga “¡Yo puedo hacerlo!”. Y como sé que no puedo convencerte de que no eres tan gracioso como crees, sólo compartiré estos conceptos básicos de la comedia: la regla de tres, la premisa, el patrón y la expectativa subvertida.

Como tip general, trata de organizar la información en grupos de tres. No es algo científico, simplemente es más fácil de digerir para nuestros cerebros. Ejemplo de un grupo de tres:

Premisa: situación o tema que estás planteando.

Patrón: dirección de la idea o situación reforzada por la repetición (¡recuerda la regla de tres!).

Expectativa subvertida: frase o punchline con la que revelas una dirección contraria o inesperada. Este hecho inesperado es lo que genera la risa de una audiencia que creía (por lo que señalaste con el patrón) que ibas a decir X cuando dijiste Y.

Obviamente es más complejo y cada comediante se adapta o personaliza esta estructura básica. Si te interesa estudiarlo más, puedes encontrar un montón de conceptos y ejemplos diferentes. Pero estas ideas rápidas pueden ayudarte a analizar por qué no se ríen de todos tus chistes: tal vez dijiste algo predecible, tal vez fuiste directo al punchline sin establecer la premisa necesaria, etc.

¿Historia o lista de cosas?

Otro error común en las presentaciones es que suelen incluir una larga lista de ideas sin 1) conectarlas o 2) profundizar en ninguna. Aunque las listas son estructuras atractivas (por eso este y un montón de artículos más están estructurados de esta forma), puede volverse monótono en las presentaciones.

Por eso insistimos tanto en el valor de contar historias: por definición tienes que construir un hilo narrativo, incluir el conflicto que nos mantiene interesados, e introducir y cerrar cada parte. Con una lista, sólo te prestarán atención las personas que ya estaban interesadas en el tema. Con una historia con conflicto e intriga, incluso la persona que sólo está ahí porque hay comida gratis empezará a escuchar con atención.

Te preguntarás: “Hey, pero mi presentación será sobre Content Marketing y optimización de SEO, ¿qué tanto conflicto, intriga y acción puede tener?” ¡Un montón! Si no sabes cuál es el conflicto en tu tema, presta más atención. Todo, todo, todo incluye algún tipo de anécdota jugosa sobre una batalla legal, dilema ético, rumor o competencia reñida entre marcas y estrategias que chocan de manera sangrienta en su industria.

Ok, tal vez no de manera sangrienta (o tal vez sí, emoji de fuego), pero creo que entiendes mi punto. Busca el conflicto e inclúyelo con ejemplos vivos. Con color, detalles, personajes y cultura. Y no olvides contarlo con emoción y buen ritmo. Si te apasiona el tema, seguramente podrás contagiar tu entusiasmo.

Improvisación

Aunque prepares cada milímetro de tu presentación, tendrás que improvisar en algún punto. Así es la vida: algo fallará, algo imprevisto pasará y tendrás que lidiar con ello con encanto y elocuencia. ¿Sabes quiénes son las personas más encantadoras y elocuentes? Las que no entran en pánico frente a los errores, los propios y los de otras personas. Las que reciben la mancha de café en su camisa perfectamente blanca y, en lugar de gritar “¿Por quéeee?”, recuerdan que así es la vida.

Trata de recordar esto cuando tu micrófono deje de funcionar, e incluso cuando parte de tu audiencia se vaya después de oír tus chistes malos porque prefieren ver memes. En la segunda parte de este artículo hablaremos más sobre esto: la humanidad fallida que tendrás que aceptar y dejar de esconder para conectar con la gente de forma más genuina. Por ahora, empieza a practicar.

Imagen destacada por Ivan Pineda (¡Disponible en capptu.com!)

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