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Las cualidades emocionales de los ángulos fotográficos (segunda parte)

Las cualidades emocionales de los ángulos fotográficos (segunda parte)

Para evolucionar y encontrar tu estilo como fotógrafo, es importante que conozcas todos los ángulos fotográficos y sus efectos. Eso te permitirá experimentar con ellos, combinar más de uno, modificar tu visión usual, y escapar de la comodidad de los puntos de vista que ya estás acostumbrado a explorar.

Ángulo dorsal

El ángulo dorsal te parecerá familiar porque en los últimos años ha sido una tendencia recurrente de los carteles de películas hollywoodenses. Su uso en ese tipo de carteles no es extraño porque la principal sensación que genera es la intriga. ¿Hacia dónde va el personaje? ¿Por qué deberíamos seguirlo y descubrirlo?

Como observadores sentimos que algo épico o importante está a punto de pasar, o que nos estamos dejando llevar por el liderazgo del personaje fotografiado. ¿La persona sabe que está siendo observada? ¿O está escapando de algo? Este ángulo puede resultar muy interesante, pero su efecto de intriga se puede desgastar cuando se vuelve demasiado familiar.

Niño mira un árbol a través de una ventana.
Fotografía por: Jenny Revilla

Ángulo holandés

El holandés es un ángulo que difícilmente te ayudará a obtener una buena foto. Es difícil, pero no imposible. Sólo debes considerar, una vez más, qué quieres lograr con tu imagen. ¿Quieres desorientar o confundir? ¿Quieres mostrar el punto de vista de una persona alterada o en estado de ebriedad?

Este ángulo es una buena opción para indicar subjetividad. Las líneas diagonales pueden ayudarte a jugar con la perspectiva y las ilusiones ópticas (con objetos que parecen caer o deslizarse) dando la sensación de inestabilidad y vértigo, de movimiento y dinamismo.

Por otro lado, si quieres experimentar con la geometría o la abstracción en tus imágenes, el ángulo holandés puede ser un comienzo interesante.

Fotografía en blanco y negro de las figuras geométricas de un edificio.
Fotografía por: Thiasol Sánchez

Ángulo general

El ángulo general es el de los grandes panoramas. Este ángulo nos ofrece la ilusión de objetividad, de ser capaces de verlo y juzgarlo todo fríamente y desde cierta distancia. Su efecto emocional puede variar: así como nos puede hacer sentir fascinación por el panorama, también puede hacernos sentir pequeños.

Mujer camina descalza frente a un paisaje montañoso.
Fotografía por: Thiasol Sánchez

Ángulo medio

El ángulo medio es el ángulo del voyeur, de la persona que observa pero no forma parte de la escena o situación. Este ángulo nos puede hacer sentir como un testigo invisible o un espía, y cuando se trata de un grupo de personas que interactúan nos sentimos como un outsider.

Si lo que quieres es contar una historia, este ángulo es una buena opción. Como fotógrafo estás lo suficientemente lejos como para representar una situación completa, y lo suficientemente cerca como para mostrar los gestos y las sutilezas de los sujetos que interactúan en la imagen.

Mujer joven mira a través de una ventana.
Fotografía por: Esteban Pérez

Primer plano

El primer plano es el que tiene más impacto emocional porque nos permite estar más cerca que nunca del sujeto. Con poca distancia entre el sujeto y el observador sentiremos la emoción que está proyectando de una manera íntima.

Si queremos revelar el estado mental del sujeto, o una parte esencial de su personalidad, este ángulo nos permitirá hacerlo. Por otro lado, también expone cada detalle, con texturas y defectos, de la persona u objeto enfocado. Ese enfoque tan cercano nos indica que lo que estamos viendo es verdaderamente importante.

Close-up de una abeja sobre una flor.
Fotografía por: Francisco Echegaray Azpiri

Cada ángulo tiene un efecto emocional y un impacto distinto, y aprender a usarlos efectivamente te ayudará a cumplir cada uno de tus propósitos artísticos o comerciales.

Fuente

Imagen destacada por: Raúl Alcalá García

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