fbpx
Cerrar
ad-image
Cómo posar para las fotos (o ayudar al modelo a hacerlo mejor)

Cómo posar para las fotos (o ayudar al modelo a hacerlo mejor)

Así como los directores de cine deben tener una noción sobre la actuación para dirigir a los actores efectivamente, cada fotógrafo debería tener ideas mucho más claras sobre la experiencia de estar frente a las cámaras. Por un lado, intercambiar roles genera más empatía y entendimiento. Por otro, estar en esa posición te ayudará a ofrecer las indicaciones correctas (precisas, prácticas y comprensibles) en el futuro.

Para ayudarte con eso, compartimos varios trucos y tips que los modelos profesionales conocen bien:

¿Qué hacer con el cuerpo?

El primer problema que surge cuando no tenemos experiencia frente a las cámaras es que no tenemos idea de qué hacer con nuestro cuerpo. Eso nos lleva a mover los brazos de maneras extrañas y poco naturales o, por el contrario, a mantenerlos rígidos y pegados al tronco.

Primeras instrucciones prácticas: espalda derecha (manteniendo la comodidad, no como un soldado) y hombros hacia atrás. Un ligero cambio en la postura puede marcar la diferencia y reflejar confianza y relajación. Procura que la relajación sea genuina, porque si te sientes incómodo te verás incómodo.

Para generar un efecto visual interesante y dinámico, los modelos crean ángulos con sus piernas y brazos, separándolos del tronco para aprovechar sus formas. Otro truco básico es colocar un brazo (o pierna) adelante y otro atrás, como lo hacemos naturalmente al caminar. También puedes apoyar tu peso sobre una sola pierna para crear curvas con la cadera.

Aunque puede funcionar en algunos casos (dependiendo de la intención de la imagen), evita estar completamente de frente, así podrás crear aún más ángulos y profundidad.

¿Qué hacer con la cara?

Algunas personas saben exactamente qué hacer con su cara frente a una cámara, con expresiones faciales memorizadas que pueden reproducir a placer en ese momento. Tú puedes hacer lo mismo y aprender cuál es tu expresión preferida en lugar de improvisar cada vez.

Como tip inicial: relaja los labios, los ojos y la posición de tu cabeza para simular el sentimiento de escuchar con atención a la persona que te habla. Así podrás transmitir naturalidad y establecer una conexión emocional con el espectador.

Tip extra: voltea tu rostro hacia la fuente de luz natural o artificial para evitar las sombras duras bajo la nariz o los ojos.

¿Qué hacer con la sonrisa?

Las sonrisas falsas son muy obvias. Todos las reconocemos fácilmente en las fotos, entonces no te molestes en fingir. PERO… Aquí va un tip interesante: puedes obligarte a reír sin ganas y a los pocos segundos saldrá la risa de verdad (porque reír sin ganas es estúpido y gracioso).

Otra cosa que debes tomar en cuenta es el hecho de que algunas carcajadas son encantadoras pero otras, las más intensas, deforman tu cara. Lo que puedes hacer es tomar mil fotos para capturar al menos una de la risa encantadora.

¿Qué hacer con tu cuerpo en particular?

Trabaja con lo que tienes. Muchas veces lo que menos nos gusta de nuestra imagen, el rasgo más “raro” que intentamos esconder, es justo lo que hace que nuestro rostro sea interesante y llamativo. ¡Aprovecha esas características!

Tip: mírate al espejo y familiarízate con tu propia imagen. Aunque vivimos en nuestro cuerpo, es muy común descubrir que estamos bastante desconectados de él. ¡Conócete!

¿Cómo colaborar con el fotógrafo y la cámara?

Esto es muy importante y si eres fotógrafo ya lo sabes: tienes que considerar, en todo momento, el ángulo y la distancia de la cámara. En las fotos tomadas desde arriba, tu cabeza se ve más grande y tu cuerpo más pequeño. Del modo contrario, tu piernas se ven largas y tu cabeza más pequeña. La técnica fotográfica produce mil efectos más en la imagen del modelo o sujeto. Si no sabes mucho de fotografía, aprender más sobre este tema te ayudará a entender por qué te ves de cierta manera en cada foto y qué puedes hacer para obtener resultados diferentes.

Recuerda que todos los puntos anteriores son sugerencias, no reglas. Lo mejor que puedes hacer es considerarlos, usar lo que funciona para ti y desechar lo demás. ¡Experimenta! No evites las rarezas y ten en mente que cada fotografía es una oportunidad para expresarte más y mejor.

Imagen destacada por Nestor Abraham Coreño (¡Foto disponible en capptu.com!)

Fuente

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Cerrar
Bitnami