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Más allá de lo técnico: tips para tomar mejores retratos

Más allá de lo técnico: tips para tomar mejores retratos

Cualquier fotógrafo, desde el profesional hasta el amateur, reconoce la importancia de los conocimientos técnicos a la hora de tomar buenas fotografías. Sin embargo, para tomar una foto realmente impactante, conmovedora e incluso trascendental, se necesitan otras cualidades difíciles de definir.

Es difícil hacerlo, pero no imposible, porque no se trata de algo tan místico o esotérico. Muchas veces, eso que algunos llaman un “buen ojo” no es más que conocimientos técnicos combinados con la capacidad de conectar con otros seres humanos y sentir empatía.

Cuando se trata de retratos, un fotógrafo con buena técnica puede decir “Sonríe” y tomar uno decente. Pero si ese fotógrafo no se siente satisfecho con resultados técnicamente buenos pero mediocres (una sonrisa claramente falsa, un modelo incómodo y rígido), dará un paso más y buscará conectar de una manera auténtica con la persona que quiere fotografiar para hacerla sonreír de verdad. Con una sonrisa genuina el resultado puede ser radicalmente distinto.

Otro aspecto que debes considerar: ¿Se trata de una foto planeada o espontánea? ¿El sujeto sabe que está siendo fotografiado o no? Tu manera de proceder tiene que ser distinta en cada caso, pero lo esencial es aprender a leer la situación. Estudiar el comportamiento humano (estudiarte a ti mismo) te ayudará a predecir lo que pasará de un instante a otro y a elegir el mejor momento para tomar la foto.

Como cualquier habilidad, la observación inteligente (para tomar buenas fotos espontáneas) y la empatía (para conectar con los sujetos rápidamente) se tienen que ejercitar con la práctica. Así que no te preocupes si al principio tu timidez no te permite acercarte con facilidad a las personas que quieres fotografiar: con el tiempo te sentirás más cómodo y confiado.

Así como es necesario que no te sientas demasiado intimidado por tus sujetos, es importante que no seas tú el que intimida. Intenta no acercarte bruscamente con tu cámara: acércate y háblales de ti y de tu trabajo amigablemente. El momento debe ser divertido para todos los involucrados. Si tu presencia con la cámara se vuelve intrusiva, pueden llegar a molestarse contigo. Aprender a retirarte en el momento indicado también es importante.

Por otro lado, las mejores fotografías son las que cuentan una historia interesante. ¿De qué manera puedes contar una historia con un retrato? A pesar de que lo principal es la persona fotografiada, el ambiente le dará dimensión a tus fotos. ¿En qué lugar está la persona retratada y qué nos dice de ella ese espacio? ¿Es un ambiente íntimo y familiar como su cuarto o un ambiente extraño y hostil como una calle peligrosa? Los retratos nunca son tan simples como parecen.

Si aprendes a considerar a las personas en toda su complejidad, lograrás capturar los momentos clave en los que la esencia y el carácter del sujeto se puede ver: un movimiento, un gesto o una mirada que nos cuentan toda una historia.

Fuente

Imagen destacada por: Roy HP

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