Cerrar
Cómo crear un portafolio fotográfico memorable y atractivo

Cómo crear un portafolio fotográfico memorable y atractivo

La creación de un portafolio fotográfico, o la actualización del portafolio que ya tienes, es una oportunidad perfecta para replantear quién eres y qué te define como fotógrafo. Esto es útil para los nuevos clientes que quieres atraer y para ti mismo: si la personalidad de tu trabajo está bien definida, tendrás más claridad para crecer y evolucionar en el futuro.

Sé que la tarea puede ser un poco abrumadora, pero no entres en pánico: los siguientes tips y sugerencias te ayudarán en el proceso.

Lo primero que tienes que hacer también es lo más importante: la selección. Seguramente tienes cientos e incluso miles de fotos que te parecen más o menos buenas, pero tu lado más crítico tiene que despertar para elegir únicamente las fotos sobresalientes, porque un portafolio con demasiadas imágenes puede ser agobiante. Asegúrate, también, de nunca incluir dos imágenes parecidas para que no se vea repetitivo.

Un tip para despertar tu lado crítico (sí, ese dictador interno que busca la perfección y que no siempre es útil puede ayudarte en este caso): mira tus fotos como si no fueran tuyas. Así podrás juzgarlas mejor, porque tu fotografía favorita no es necesariamente la mejor. Tal vez te divertiste muchísimo el día que la tomaste y siempre te saca una sonrisa, pero recuerda la intención de tu portafolio: dar a conocer tu mejor trabajo.

Eso me lleva al siguiente punto: considera tu target. ¿Qué tipo de clientes quieres atraer? Si quieres atraer a tus marcas favoritas porque te interesa la fotografía publicitaria, no llenes tu portafolio de fotografías de bodas. Sobre todo si no quieres hacer ese tipo de trabajos de nuevo. En este punto sí tienes que considerar tus sentimientos más íntimos: ¿Qué te gusta hacer? ¿Qué tipo de fotografía te apasiona? ¿Qué aspecto de tu trabajo quieres desarrollar más? Concéntrate en eso, porque aunque la técnica sea perfecta, cuando las fotos se toman sin ganas y sin pasión se nota mucho.

Portafolio fotográfico - Fotografía de una pareja en un campo.
Fotografía por Víctor Manuel Vázquez Campos

Te preguntarás, ¿qué pasa si tengo más de una especialidad o estilo? En ese caso, además de felicitarte a ti mismo por ser bueno en más de una cosa, tienes que organizar tu portafolio en categorías. El tipo de categorías depende de tu trabajo. Por ejemplo, si te gusta tomar retratos y también te encanta tomar fotos de comida, ahí tienes dos categorías diferentes. Mezclarlas sólo va a desorientar a tus posibles clientes.

Hay otras maneras divertidas de organizar tu portafolio fotográfico más allá del sentido común. Mi favorita es por color (tonos, contrastes, iluminación), porque le da una fluidez y una secuencia interesante si se hace correctamente. También puedes organizarlo por temas, con las fotos más artísticas por un lado y las más comerciales por otro; por conceptos, separando tu proyecto de fotografía construida de tu proyecto de fotografía urbana, o por estados de ánimo, para que no mezcles la fotografía melancólica de las gotas de lluvia en la ventana con la fotografía de una fiesta salvaje en la playa.

Las experiencias que no nos hacen sentir nada no son memorables, por eso la secuencia de imágenes de tu portafolio debe formar una especie de viaje emocional. Un viaje que (esto es muy importe) empieza y termina bien. Para lograrlo tienes que hacer una segunda selección: después de elegir las mejores fotos, escoge las excelentes. Hecho esto, colócalas al principio y al final de tu portafolio fotográfico. Por psicología, las primeras y las últimas impresiones son las más memorables.

¿Ya te sientes listo para crear un portafolio fotográfico que refleje tu personalidad? ¡Suerte!

Fuente

Imagen destacada por Víctor Manuel Vázquez Campos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Cerrar
Bitnami